El Asno y su Mal Compañero

En un pequeño pueblo, vivía un asno llamado Alarico. Era un asno trabajador y siempre cumplía con sus tareas. Sin embargo, tenía un compañero, un mulo llamado Mael, que siempre buscaba la manera de escaquearse del trabajo y dejarle toda la carga a Alarico.

Un día, el dueño de ambos animales decidió llevar una carga de trigo al molino. Mael, al ver la pesada carga, pensó en un plan para no tener que trabajar. Se tiró al suelo y fingió estar enfermo. El dueño, preocupado, decidió dejar a Mael descansando y cargar todo el trigo en Alarico.

El pobre asno, aunque ya estaba acostumbrado a las artimañas de Mael, se sintió abrumado por el peso extra. Sin embargo, con determinación y esfuerzo, logró llevar toda la carga al molino.

Al regresar, Mael se levantó como si nada hubiera pasado y se acercó a Alarico para compartir la comida que el dueño les había dado como recompensa. Pero Alarico, cansado y molesto, decidió alejarse y no compartir su comida con Mael.

Esa noche, Mael se dio cuenta de que su actitud egoísta y perezosa no solo le había causado problemas a Alarico, sino que también lo había alejado de su único amigo.

Moraleja:

Las acciones egoístas y la falta de responsabilidad pueden alejarnos de aquellos que nos rodean. Es importante ser honestos y justos en nuestras acciones, pues las consecuencias de nuestros actos pueden afectar nuestras relaciones con los demás.

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