La Fábula de la Felicidad

Había una vez, en el reino de los dioses, un importante debate sobre la creación del ser humano. Todos los dioses se reunieron para discutir cómo sería este nuevo ser, que sería creado a imagen y semejanza de los dioses. Sin embargo, surgió un problema. Si el ser humano fuera igual a los dioses en todas las formas, entonces serían considerados como nuevos dioses, algo que los dioses querían evitar. Entonces, surgió la pregunta: ¿cómo diferenciar a los seres humanos de los dioses?

Desarrollo:

Tras mucho pensar, uno de los dioses propuso una idea. ¿Y si les quitábamos la felicidad? Si los seres humanos no conocieran la felicidad, no podrían ser considerados como dioses. Pero el desafío era encontrar un lugar en el que esconderla para que nunca la encontraran.

Un segundo dios sugirió esconderla en la cima del monte más alto del mundo. Sin embargo, un tercero rápidamente señaló que la fuerza de los seres humanos les permitiría subir y encontrarla. Luego, alguien propuso esconderla en el fondo del mar, pero otro dios recordó que la inteligencia de los seres humanos les permitiría construir una máquina en la que pudieran sumergirse y descubrirla.

Entonces, alguien tuvo la idea de esconderla en un planeta lejano a la Tierra. Pero nuevamente, el dios que estaba a su derecha le recordó que los seres humanos, con su inteligencia, eventualmente construirían una nave espacial y la encontrarían.

Finalmente, el último dios, que había permanecido en silencio, habló. Después de analizar todas las propuestas, dijo con calma que tenía una idea. En lugar de esconder la felicidad en un lugar físico, decidió que estaría dentro de cada ser humano. Pensó que las personas pasarían toda su vida buscando la felicidad en el exterior, sin darse cuenta de que siempre la han tenido dentro de ellos.

Moraleja:

la felicidad no se encuentra en cosas materiales ni en lugares externos, sino que reside en nuestro interior.

Desde entonces, los seres humanos han pasado su vida buscando la felicidad en todas partes, sin darse cuenta de que la llevan consigo mismos. En lugar de buscar afuera, deberían buscar dentro de ellos mismos para encontrar la verdadera felicidad.

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