Fábula del Cielo y el Infierno

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El Cielo y el Infierno

Había una vez un sabio que decidió explorar el infierno y el cielo. En su visita al infierno, se encontró con una escena curiosa: muchas personas sentadas alrededor de una mesa llena de deliciosos alimentos. A pesar de estar rodeados de comida apetitosa, todos los comensales lucían desnutridos y hambrientos.

Lo que llamó la atención del sabio fue que cada persona tenía en frente una cuchara inmensamente larga, tan larga como un remo. Sin embargo, por más que intentaban alcanzar la comida con sus cucharas, nunca lograban llevarse nada a la boca. Sus brazos se estiraban al máximo, pero era en vano.

Impresionado por esta escena desoladora, el sabio decidió dejar el infierno y dirigirse al cielo en busca de respuestas. Al llegar al cielo, encontró otra mesa similar, llena de deliciosos manjares, pero esta vez, todos los comensales parecían radiantes y felices.

Las personas en el cielo también tenían cucharas largas, pero a diferencia de aquellos en el infierno, aquí cada persona se preocupaba por alimentar con sus cucharas al que tenía enfrente. Todos estaban más interesados en ayudar a los demás que en satisfacer su propio apetito.

Moraleja de la fabula el cielo y el infierno:

Esta fábula nos enseña que el acto de ayudar y preocuparnos por los demás trae felicidad y bienestar.

En el infierno, las personas solo se centraban en sí mismas y no podían satisfacer sus propias necesidades. En cambio, en el cielo, la generosidad y el espíritu de ayuda mutua permitían a todos disfrutar de una vida plena y satisfactoria.

Pensamiento Final: El verdadero valor de la felicidad radica en compartir y ayudar a los demás.

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