El Cordero Envidioso ~ Fabulas con moraleja

El Cordero Envidioso

Érase una vez un cordero muy consentido por toda una familia , ellos también tenía un perro muy querido. Pero Este cordero era el consentido de la hija de la familia y por lo tanto vivía en un granero aparte, recibía el mejor pastizal y constantemente era atendido por la niña con mucho amor y exclusividad.

Sin embargo, un nuevo perro que recién llegaba a la familia cada día ganaba más atención por parte de la niña. Este cachorro era uno de los favoritos de la familia y recibía muchas palmaditas y palabras amables de la niña, así como trozos de las comida de ella. Todos los días el perro corría a encontrarse con la hija de la familia, jugando y saltando para lamerles sus manos y cara.

Todo esto lo veía con mucho descontento el cordero que se dio cuenta que ya no era el favorito, se volvió egocéntrico y egoísta. Aunque estaba bien alimentado y era bastante consentido, la familia ya casi nunca le prestaba atención.

Pretendiendo tener toda la atención de la familia, el cordero envidioso solo pensó en una cosa: si imitaba el comportamiento del perro probablemente llamaría la atención de todos de nuevo.

Un día, cuando la familia estaba descansando en casa, el cordero que se había escapado de su corral y comenzó a comportarse de una manera extraña, tanto asi que se paró sobre sus 2 patas traseras y intento lamer a la pequeña de la casa, que tanto lo consentía, pero al ser más pesado que ella perdió el equilibrio y el cordero terminó tirando a la niña al suelo y haciendo que se golpeara fuerte.

El padre de esta furioso, tomó al cordero y lo llevo a donde tenía encerrado al resto de los animales y dijo: «Torpe Cordero le ha hecho daño a mi hija, lo que me provoca es hacerlo de comida para que aprenda a no hacerle daño a la familia».


Moraleja del cordero envidioso

La envidia puede llevar a cometer actos que no queremos realmente

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