EL lobo con piel de Oveja

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En un vasto valle, donde las praderas se extendían hasta donde alcanzaba la vista, había un rebaño de ovejas que pastaban tranquilamente bajo el cuidado de un viejo pastor llamado Donato. Donato era conocido en todo el valle por ser el pastor más atento y cuidadoso, siempre vigilando a sus ovejas con la ayuda de sus fieles perros guardianes, Bruno y Lila.

En las sombras del bosque cercano, un lobo llamado Gris observaba con hambre al rebaño. Había intentado en varias ocasiones acercarse a las ovejas, pero Bruno y Lila siempre lo detectaban y lo ahuyentaban. Gris el lobo sabía que necesitaba un plan ingenioso para poder disfrutar de un suculento banquete.

Un día, mientras vagaba por el bosque, Gris encontró la piel de una oveja que había muerto de causas naturales. La piel estaba en perfecto estado, suave y esponjosa. Una idea brillante cruzó por su mente: ¡se disfrazaría de oveja y se infiltraría en el rebaño!

Con mucho cuidado, Gris se puso la piel y practicó su mejor imitación de una oveja. Al día siguiente, se acercó sigilosamente al rebaño. Al principio, las ovejas lo miraron con recelo, pero Gris actuó con tanta naturalidad que pronto lo aceptaron como una de ellas.

Gris no solo se conformó con estar entre las ovejas, sino que también comenzó a entablar amistad con algunas de ellas, contándoles historias inventadas sobre pastos más verdes y jugosos en lugares lejanos. Con el tiempo, logró convencer a un pequeño grupo de ovejas curiosas para que lo siguieran en busca de esos pastos prometidos.

Mientras se alejaban del rebaño, Gris el lobo no podía creer su suerte. Sin embargo, lo que no sabía era que Lila, uno de los perros guardianes, había notado algo extraño en esa «oveja» y había decidido seguirla de cerca.

Justo cuando Gris estaba a punto de revelar su verdadera identidad y atacar a las ovejas, Lila saltó sobre él, haciendo que se desprendiera la piel de oveja y revelando al lobo. Las ovejas, al darse cuenta del engaño, corrieron de regreso al rebaño mientras Lila mantenía a raya a Gris.

El lobo, derrotado y humillado, huyó del valle, jurando no volver jamás. Las ovejas, agradecidas, celebraron a Lila como su heroína y aprendieron una valiosa lección sobre la importancia de la cautela y la desconfianza hacia los extraños.

Moraleja del lobo vestido de Oveja

«No todo lo que brilla es oro. Siempre es importante ser cauteloso y no dejarse engañar por las apariencias.»

Esopo

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