Refranes con Fábulas para Niños ~ Fábulas.wiki

Refranes con Fábulas para Niños

Advertisement

Los refranes con fábulas consisten en un refrán popular del cual se deriva una fábula o cuya moraleja podría bien ser un refrán.

El Conejo y el Perro

Refranes con fábulas

Refrán

Perro que ladra no muerde

Érase una vez un sabio conejo que desde la cima de una montaña contemplaba la naturaleza. Un día se dio cuenta de que los demás animales no estaban disfrutando. Sorprendido le preguntó a un búho que pasaba volando sobre la situación, este le comentó que los demás habían oído los feroces ladridos de un perro y que estaban asustados.

El conejo decidió resolver la situación y pidió a todos los animales que llevaran una fruta al perro para calmarlo. Todos aceptaron y fueron temerosos hasta la cueva donde estaba el perro, el animal reaccionó de inmediato pensando que iban a atacarlo ladró y dio alaridos. El conejo no se movió y les dijo a los demás que no retrocedieran.

Luego de pedir calmar al perro, el conejo le dio una manzana. Todos los demás animales imitaron su ejemplo con la fruta que habían llevado, por su parte el perro se dio cuenta de que eran amistosos y les sonreía cuando le entregaban algo. Cuando todos le dieron su fruta el perro se convenció de que eran inofensivos y decidió compartir con todos los animales las frutas que le habían llevado.

Las Moscas

Fábulas las mocas

Refrán

Quien todo lo quiere, todo lo pierde

Había una vez un panal en un bosque, tenía tanta miel que comenzó a botarse. Cuando se dieron cuenta las moscas comenzaron a llegar, primero unas pocas, luego cientos. La miel era dulce, suave y sabrosa, que sin pensar en otra cosa las moscas sólo comían con ímpetu.

Por ello, las moscas no se dieron cuenta de que sus patas una vez puestas en la miel, no podían moverlas, tampoco podían volar, e incluso se estaban hundiendo. Cuando lo notaron, desesperadas luchaban por tratar de sacar sus patitas de la miel pero era imposible.

Algunas moscas a punto de ahogarse en la exquisita miel: “¡Moriremos, que desgracia, por querer todo en un solo instante de placer!”

El Sapito Trampolín

Refranes con fábulas

Refrán

A Dios rogando y con el mazo dando.

Había una vez un sapo llamado Trampolín que desde pequeño le había hecho ilusión ser el que más saltaba de todos los de su especie. Un día se enteró que habría un concurso muy pronto para escoger al sapo que saltaba más de todo el estanque donde vivía. De inmediato se inscribió.

Dado su pequeño tamaño y el hecho de que en realidad no estaba acostumbrado a saltar tanto, decidió entrenar, cada día lograba conseguir un poco más de altura. Logró subirse a los tallos de los juncos, saltaba sobre las flores cercanas, y seguía entrenando para mantenerse en forma. Sin embargo, los demás sapos al verlo le decían que no iba a ganar, que era imposible para él.

El día del concurso, el camino hacia el estanque donde se llevaría a cabo estaba adornado. Los demás sapos iban a ver el concurso, 10 sapos estaban en fila, esperando que comenzara el concurso, Trampolín tenía el número 7 pegado a su espalda. Eran tres jueces y un presentador, que iba anunciado a cada sapo cuando saltar con un “Croac”.

Cuando llegó el turno de Trampolín, dobló sus ancas lo más que pudo, y luego las estiró con tal impulso que dio un salto enorme. Al verlo los demás sapos empezaron a croar de emoción. Aunque los demás sapos saltaron mucho, no fueron rival para el magnífico salto de Trampolín.

El Murciélago y las Comadrejas

Refranes con fábulas

Refrán

Es de sabios adaptarse a las circunstancias.

Un murciélago muy torpe pero ingenioso cayó al suelo mientras volaba, y lo atrapó comadreja que odiaba a las aves. El murciélago rogó por su vida pero la comadreja estaba renuente a ello, diciéndole que ella detestaba a todas las aves. Sin darse por vencido el murciélago le dijo entonces que no era un ave sino un ratón. La comadreja lo puso en duda pero al ver que no tenía plumas lo dejó irse.

Pocos días después, el murciélago cayó de nuevo, y fue capturado por otra comadreja. Sólo que esta era hostil con los ratones. Nuevamente al murciélago le tocó suplicar por su vida y de nuevo La comadreja no quiso dejarlo vivir, ya que desde siempre era enemiga de los ratones. El murciélago astutamente le afirmó era un ave y no un ratón. La comadreja lo observó detenidamente y vio sus alas, entonces lo dejó volar en libertad. Así el murciélago escapó dos veces.

El Ratón Campesino y el Ratón Cortesano

fábula ratón campesino y ratón cortesano

Refrán

Cada palo aguante su vela

Érase una vez un ratón campesino que tenía a un amigo que vivía en la corte, en el castillo de un rey. El campesino invitó a comer a su amigo a su casa. Sin embargo, sólo tenía para ofrecerle trigo y trozos yerba, el ratón cortesano al ver su comida le dijo: “¿Sabes que vives como una hormiga? Por otra parte yo tengo comida por montón. Ven conmigo, y la compartiremos.”

Decidieron ir al castillo. El ratón cortesano mostró todo tipo de comida, higos, trigo, frutas, vegetales, azúcar… El ratón campesino quedó impactado por todo lo que veía. Ahora enaltecía a su amigo y repudiaba su mala suerte.

Estaban listos para comenzar a comer cuando un hombre abrió la puerta y tuvieron que huir despavoridos a esconderse. Buscaron unos higos pero cuando estaban listos para comerlos, otra persona entró y tuvieron que esconderse de nuevo.

Entonces el ratón campesino, suspiró con fastidio y le dijo a su amigo: “Nos vemos querido amigo, veo que comes hasta que no puedes más; pero el precio es muy alto, mucho peligro y aún más temor. Yo por otro lado, soy un pobre que sólo come trigo y cebada pero a nadie temo.”

Advertisement

Deja un comentario