7 Cuentos Cortos con Moraleja ~ Fábulas.wiki

7 Cuentos Cortos con Moraleja

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Los cuentos cortos con moraleja son un buen entretenimiento para los niños que comienzan su educación.

El Árbol Mágico

Cuentos Cortos con Moraleja

Érase una vez un niño que se encontró un árbol con un letrero que decía: “soy un árbol mágico, lo verás sólo si aciertas las palabras correctas.”

El niño intentó adivinar, comenzó con abracadabra. No era y siguió intentando supercalifragilisticoespialidoso, shazam, tan-ta-charán, y muchas otras, pero ninguna era correcta. Cerca de darse por vencido dijo: «¡por favor, árbol!” Entonces, se abrió una enorme puerta en el tronco árbol. Adentro estaba en total oscuridad, excepto por otro letrero que decía: «continúa haciendo magia».

En aquel momento el niño comentó: «¡Gracias, árbol!», entonces la oscuridad dio paso a la luz, era una claridad que conducía mediante una vía a una montaña de dulces, juegos y juguetes. Luego de disfrutar aquello, El niño decidió compartirlo con todos sus amigos. Ellos se divertían muchísimo juntos. Desde entonces siempre decían que las palabras mágicas eran por favor y gracias.

Moraleja

Siempre se cortés.

La Ratita Blanca

Cuentos Cortos con Moraleja

Un día el hada reina de las montañas invitó a todas las hadas de las nieves y el frío, ya que tenía una fiesta en su castillo. El día del evento, llegaron tirando sus carruajes de color blanco escarchado, hermosamente vestidas, con capas. Excepto una de ellas, se llamaba Alba, y detuvo su carruaje al oír el llanto de unos niños en una cabaña en medio del bosque. El hada preocupada entró en aquella casa y encendió en fuego en la chimenea. Los niños al ver lo que sucedía se acercaron al fuego y comenzaron a hablar con el hada, le explicaron que sus padres trabajaban en la ciudad, y que cada día ellos los esperaban asustados y con frío.

Entonces el hada prometió quedarse con ellos hasta que sus padres volvieran. Cumplió su promesa, pero cuando estaba a punto de marcharse estaba tan nerviosa por el castigo que iba a ordenar la reina por su demora que olvidó su varita mágica en aquella cabaña.

Cuando llegó a la fiesta, el hada de las montañas miró con ira a la pobre Alba y le dijo: “No nada más llegas tarde, sino que tampoco traes tu varita. Definitivamente mereces un castigo!”

Las otras hadas apoyaron a su amiga. Después de todo, en sus acciones no había mal alguno. Decían: “Alba no ha llegado temprano y no tiene su varita cerca. Es cierto que cometió una falta pero por sus buenos sentimientos, pedimos que el castigo no sea para siempre.”

La reina presa de la cólera concedió que el castigo no fuera eterno y entonces dijo: “El castigo solo durará cien años, En este tiempo Alba vagará por el mundo con la forma de una ratita blanca”.

Moraleja

Incluso las buenas acciones pueden tener graves consecuencias.

El Hada fea

Cuentos Cortos con Moraleja

Érase una vez una aprendiz de hada, sus poderes mágicos eran espectaculares, era la más inteligente y cortés de todas. Su único defecto era su apariencia, era fea, y todos parecían empeñados en que la mejor cualidad de un hada era su belleza pero ella trataba de mostrar sus otras cualidades. En la escuela de hadas siempre estaba sola y cuando iba a ayudar a alguien en problemas, antes de poder hacer algo le decían: “¡Fuera! ¡Bicho feo!, ¡Aléjate de aquí!”

El hada era muy pequeña pero su magia era poderosa, más de una vez pensó en utilizar su magia para hacerse más bella, pero luego recordaba lo que le decía su madre. Todos son especiales a su manera.

Un día, las brujas atacaron a las hadas y magos. El hada decidió hechizar su ropa para que pareciera de bruja, y con la ayuda de su apariencia, fingió ser bruja. Las siguió disfrazada hasta su guarida y organizó, con magia, una fiesta para todas las brujas, adornó la cueva con murciélagos, sapos y arañas, y música.

Mientras las brujas se divertían, ella liberó de su encierro a todas las hadas y magos, juntos crearon un hechizo para encerrar a todas las brujas en su cueva por los próximos 100 años. Durante ese tiempo, todos tenían presente el coraje y la inteligencia del hada fea. Desde entonces en el reino de las hadas nunca se volvió a considerar la belleza como algo importante.

Moraleja

El interior es lo que cuenta.

La Aventura del Agua

Cuentos Cortos con Moraleja

Un día el agua que estaba en el inmenso mar tuvo ganas de subir al cielo. Sin saber cómo hacerlo le dijo al fuego: “¿Puedes ayudarme a llegar al cielo?”

El fuego se decidió a ayudar y con el calor que emitía, hizo al agua tan ligera como el aire, la había transformado en vapor. El vapor subió hacia el cielo volando, hasta la parte fría del aire, el fuego ya no podía verle. Las frías partículas de vapor, tuvieron que juntarse por necesidad, volviéndose pesadas, lo que las hizo caer como lluvia. Orgullosas subieron al cielo y ahora eran prisioneras del suelo.

Moraleja

Lo que fácil viene fácil se va.

El papel y la tinta

El papel y la tinta

Érase una vez una hoja blanca de papel sobre una mesa, estaba junto a otras iguales, de repente una pluma bañada en tinta negra, comenzó a escribir sobre ella, manchándola.

La hoja al verse dijo furiosa: “¿Por qué me has hecho esta humillación? Tu horrible color me ha arruinado y quedaré siempre así”.

La tinta le respondió “No te he hecho mal. Te he llenado de palabras. Ya no serás una hoja de papel sino un mensaje. Tienes el pensamiento del hombre y eres preciosa.”

Entonces alguien que estaba limpiando la oficina, vio hojas esparcidas, las recogió y las arrojó al fuego. Excepto una, la que estaba manchada de tinta, está la devolvió al escritorio, puesto que muy a la vista, tenía un mensaje escrito.

Moraleja

No hay que menospreciar los infortunios.

El Pingüino y el Canguro

El pingüino y el canguro

Érase una vez un canguro tan veloz que se había vuelto campeón en las carreras, pero sus triunfos lo habían hecho orgulloso, irónico e insoportable. La víctima más común de sus bromas era un pingüinito, muy lento y torpe que ni siquiera podía terminar las carreras.

Cierto día el organizador de las carreras, un zorro, comenzó a decirle a todos que su favorito era el pingüino. Todos pensaron que era una burla más, aunque el canguro en venganza aumentó sus bromas contra el pingüino, quien no quería participar pero accedió porque todos lo harían. El zorro llevó a los participantes a la cima de la montaña, durante todo el trayecto el canguro seguía burlándose del pobre pingüino.

Cuando finalmente llegaron, todos se quedaron en silencio. En la cima sólo había un lado. El zorro dio la señal de inicio y dijo: «Para ganar deber cruzar al otro lado». El pingüino con emoción, corrió lento y torpe hasta la orilla, pero tan pronto llegó al agua su velocidad se multiplicó. Ganó la carrera con una diferencia muy grande respecto a los demás. El canguro apenas logró terminar la carrera, llorando, humillado y casi ahogado. El pingüino en lugar de burlarse le ofreció enseñarlo a nadar.

Luego de la carrera todos se divirtieron jugando en el lago, y el zorro había logrado bajarle el ego al canguro con su astucia.

Moraleja

No juzgues, todos somos buenos en algo.

Tres Ratones Envidiosos

Tres Ratones Envidiosos

Estaban en su madriguera tres ratones muy envidiosos, todo lo querían para sí mismos, sin compartir. Tanto que cuando tenían visitar escondían todo el queso que habían almacenado.

De repente una peluda nariz de un gran gato apareció en el agujero, asustados los ratones se arrinconaron lo más lejos posible, gritando de miedo. Por suerte su vecino los oyó, al ver al gato reunió todo su valor y como pudo lo alejó de la entrada. Estaba exhausto. Para agradecerle los ratones envidiosos tuvieron que compartir su queso con él.

Todos disfrutaron con gran felicidad estupendos quesos y riéndose recordaban al gato que había huido furioso.

Moraleja

La envidia nunca es buena.

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