5 Fábulas Inventadas para Niños ~ Fábulas.wiki

5 Fábulas Inventadas para Niños

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El Panda Perezoso

5 Fábulas Inventadas

Érase una vez en un bosque un panda que disfrutaba la buena comida, su favorita era el bambú, observar las nubes dándoles forma en su cabeza y acostarse en el pasto todo el día, además odiaba cuando alguien lo interrumpía. Tres de sus amigos solían burlarse de él, diciéndole que era perezoso, que no lograría nada durmiendo todo el día. Un día decidieron jugarle una broma pesada, encendiendo unas ramas secas cercanas para obligarlo a despertarse luego de una siesta.

Pero el fuego se descontroló, y los tres pandas quedaron atrapados, uno valientemente cruzó el aro de fuego que se había formado a su alrededor pero no intentó ayudar, en su lugar, huyó. Cuando el panda perezoso olió el fuego, se acercó, con mucho sueño, a ver qué ocurría y vio a sus amigos asustados en medio, con sus patas empezó a arrojar tierra al fuego para apagarlo. Logró que parte del camino quedara despejado, así los pandas lograron salir y ponerse todos a salvo. Desde ese día no volvieron a burlarse de él.

Moraleja

Las bromas pueden tener consecuencias muy serias.

Los Dos Dinosaurios

Dinosaurio verde

Había una vez un dinosaurio herbívoro que sentía un enorme disgusto al ver a los demás dinosaurios comiendo a otras especies indefensas. Primero intentó razonar con ellos, diciéndoles que comerse a otros estaba mal, que se pusieran en lugar de la pobre criatura, pero a cambio sólo obtenía miradas confusas sin que nadie modificara su comportamiento.

Día tras día hablaba pero un día decidió ahuyentar a todos los animales cercanos, entonces no podrían comer. Cuando los dinosaurios volvieron sin comida, un T-Rex supo de inmediato lo que había pasado. Tranquilamente, buscó al dinosaurio herbívoro y le dijo:

“Sabes, tú no necesitas carne, pero nosotros sí. Sin ella moriríamos. Además, nosotros no te molestamos porque tú sólo comes plantas, ni te obligamos a que comas carne. Entonces déjanos comer lo que queremos y tú come lo que quieras. Nadie va a obligarte a comer algo que no quieras ¿Por qué tu sí quieres forzar a los demás?”

El dinosaurio herbívoro pensó toda la tarde y parte de la noche hasta que entendió que el T-Rex tenía razón, así que buscó a los animales que había ahuyentado y los envió devuelta a donde estaban. Al día siguiente comieron todos juntos, el herbívoro sus plantas y los carnívoros los animales, cada uno comió lo que quiso y necesitaba.

Moraleja

Respeta los gustos de los demás.

El Mapache Ladrón

5 Fábulas Inventadas

En un bosque vivían un grupo de animales en paz hasta que un día comenzaron a desaparecer las cosas que cada uno tenía en sus cuevas y madrigueras. Buscaron pistas pero ninguna parecía ser concluyente así que decidieron culpar al mapache porque no lo había robado y en su cara llevaba una máscara como un ladrón común.

Pero el mapache no era el ladrón, pasaron los días y cada vez estaba más aislado nadie quería si quiera hablarle. Hasta que un día vieron al conejito más dulce de todos robando a una comadreja. El conejo acabó por devolver todo lo que había robado por la presión y el mapache recibió merecidas disculpas.

Moraleja

No juzgues por la apariencia.

La Oruga Fea

oruga verde

Había una vez una oruga muy vanidosa, pasaba día y noche mirando su reflejo en el agua, pensando en que debía ser más bonita pero siempre se quejaba de su apariencia física, decía que era la criatura más fea del mundo, que estaba condenada a arrastrarse para moverse, que irremediablemente nunca cambiaría. Realmente nadie se burlaba de ella, sino ella misma. Un día a sabiendas de que debía elaborar un capullo para invernar allí, comenzó a hacerlo sin esperanza alguna de ser más bonita un día.

Cuando terminó, comió lo suficiente, entró al capullo y se durmió. Pasó un tiempo sin que la oruga supiera cuánto exactamente. Al salir se dio cuenta de que no se estaba arrastrando, había volado. Sorprendida voló hasta el río más cercano para verse y se sorprendió mucho, e incluso se asustó al ver una bella mariposa.

Moraleja

Todos podemos ser hermosos, en el interior y en el exterior.

La Carrera de las Gotas

5 Fábulas Inventadas

Una tarde lluviosa, muchas gotas caían a la tierra, sobre los edificios, en las personas y sobre sus cosas. Dos gotas que habían peleado desde que bajaron de la nube cayeron juntas en la ventana de un auto que iba en marcha. Una niña sentada en la parte de atrás del coche al ver que caían casi al mismo tiempo pensó que la de la derecha se deslizaría más rápido.

Ambas gotas discutían por ver cuál era la más rápida. Ganó la de la izquierda, decepcionada la espectadora se acomodó en su asiento, siguió viendo a otras gotas de lluvia caer y rápidamente se olvidó de aquellas dos gotas, las cuales habían seguido su camino por la puerta del auto para caer en el suelo. Nunca más coincidieron las gotas, ni cayeron en el mismo charco sólo les quedaba esperar evaporarse sabiendo que habían malgastado buena parte de su recorrido en minucias.

Moraleja

Disfruta cada día y cada pequeño instante.

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